Con una trayectoria de más de quince años, el Ensamble Escénico Vocal del Sistema Nacional de Fomento Musical se ha consolidado como una de las agrupaciones corales más destacadas del país gracias a la solidez técnica de sus integrantes y a una propuesta artística que integra la excelencia vocal con el lenguaje escénico. Desde su creación en 2010, el conjunto ha explorado repertorios de distintas épocas, estilos y tradiciones bajo la dirección de reconocidos maestros como Gerardo Rábago Palafox, Leszek Zawadka, Jorge Córdova, Horacio Franco, Alejandro León, Sergio Vázquez, Digna Guerra y, actualmente, Emilio Aranda Mora.
A lo largo de su historia, el ensamble ha ampliado los alcances del concierto coral mediante producciones en las que la voz dialoga con el movimiento y la expresión corporal. Montajes como La Pasión según San Juan y Yo, Mozart, quién mató a quién marcaron un punto de inflexión en su desarrollo artístico, abriendo paso a una línea de trabajo escénico-vocal que posteriormente se reflejó en proyectos como Negritud, la Petite messe solennelle de Rossini, programas dedicados al exilio español y a Leonard Bernstein, así como en presentaciones dentro del programa Tengo un sueño. Su calidad interpretativa también los ha llevado a representar a México en escenarios internacionales como el Certamen Coral de Tolosa, en España, y el Concurso Internacional de Coros de Cámara de Marktoberdorf, en Alemania.
En esta ocasión, el ensamble presenta Liminal, un concierto a cappella concebido como un recorrido por los estados de transición del espíritu humano. A través de un programa que reúne obras de Francis Poulenc, Claude Debussy, Maurice Ravel, Carlos Jiménez Mabarak, Carlos Chávez, Alberto Ginastera, Federico Ibarra, Luis Sandi y Jorge Córdoba Valencia, la propuesta construye un diálogo entre el misticismo de la tradición coral francesa y la profundidad simbólica de la música latinoamericana.
Entrada libre
El programa transita por temas como la devoción, el sueño, el duelo, la memoria y la comunión con la naturaleza. Desde la contemplación espiritual del Salve Regina de Poulenc hasta la fuerza ritual de Nonantzin de Carlos Chávez y las Lamentaciones de Jeremías Propheta de Alberto Ginastera, las obras trazan un puente entre dos universos culturales que convergen en la voz humana como vehículo de expresión y trascendencia. El recorrido concluye con las composiciones de Jorge Córdoba Valencia, donde la luna y el cosmos se convierten en símbolos de un cierre ritual que une cielo y tierra en un mismo aliento coral.
Además de su riqueza conceptual, Liminal representa uno de los mayores desafíos artísticos que ha enfrentado el Ensamble Escénico Vocal. La complejidad del repertorio exige un dominio absoluto de la afinación, el equilibrio de las texturas polifónicas, la precisión rítmica y una amplia capacidad expresiva para recorrer, con naturalidad, lenguajes musicales que abarcan desde el refinamiento impresionista hasta la intensidad del repertorio coral latinoamericano del siglo XX. Más que un concierto, Liminal propone una experiencia sonora donde la virtuosidad técnica se pone al servicio de una profunda exploración estética y espiritual.
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